Habida cuenta de un par de mensajes relativos a las calificaciones, alguno menos amable que otro, me permito decir lo siguiente:
Que considero que el estudiante (hablo, por supuesto, del estudiante respetable, el que asiste a sus clases para aprender, y no para hacer una
carrera, palabra horrible por lo demás, cuando es aplicada al conocimiento, pues
carrera supone ante todo velocidad, y ya se sabe que la tortuga aprende muchas más cosas del camino que la liebre) no tiene motivo ninguno para alterarse por mucho esperar sus calificaciones, que en todo caso son el menor de los detalles dentro de una cursada. Cada uno sabe lo que puso en esos parciales. Del mismo modo que yo sé lo que pongo en mis clases.
Que en realidad, por más que algunos -acaso la mayoría- no entiendan el siguiente punto, si me apuran un poco creo que incluso, desde un marco pedagógico, no sería para nada desaconsejable liberar al estudiante del peso de conocer las calificaciones de sus trabajos, que por cierto son mucho muy numerosos, y exige cada uno de ellos una lectura atenta y detenida.
Que pese a tal convencimiento van a tener sus notas, pero en el momento en que estén, pues no apresuraré la lectura de una sola línea por más que pataleen, chillen y protesten. Es más: el mensaje poco amable, casi un improperio, abrió en mí la certeza de estar haciendo lo correcto: no merece ese
alumno que me apresure para darle su calificación. De modo que ya no jodan con eso, por favor. ;-) Amén.